Para otros usos de este término, véase Karma (desambiguación).
De acuerdo con varias religiones orientales, el karma sería una energía metafísica (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Es una creencia central en las doctrinas del ayyavazhi, el budismo, el hinduismo y el jainismo.
El sustantivo sánscrito kárman significa ‘acción’. Proviene de la raíz kri: ‘hacer’ Es errónea la etimología karana: ‘causa’ y manas: ‘mente’, en boga en Occidente.
Aunque estos credos expresan diferencias en el significado mismo de la palabra karma, tienen una base común de interpretación. Generalmente el karma se interpreta como una «ley» cósmica de retribución, o de causa y efecto.
En pali se dice kamma y en birmano kan.
A la persona que no pertenece a la secta Hare Krishna, éstos le llaman karmi (aquel que realiza acciones por las que sufrirá reacciones). Consideran que lo que ellos hacen no es karma, debido a que de una manera u otra estaría siendo hecho para Dios, quien absorbería las reacciones de las actividades espiritualistas de sus devotos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario